Saludo del Rector

El Director del VIII Centenario

En el año 2018 se cumplirá el VIII Centenario de la creación de la Universidad de Salamanca, la más antigua por cierto de las Universidades vivas de España y una de las más longevas del mundo, cuya conmemoración está siendo preparada con la antelación imprescindible que permita convertir esta efeméride con justicia en el acontecimiento de extraordinaria relevancia social que deberá ser.

En efecto, durante los primeros años del siglo XIII, en 1218 con exactitud, el Rey Alfonso IX de León, “por consejo saludable, llamó maestros muy sabios en las samptas escrituras y estableció que se fizieren escuelas en Salamanca”, arrancando de este modo en la historia la crónica institucional de nuestra gloriosa Academia. Fernando III el Santo ratificaba en 1243 la fundación hecha por su padre y, once años después, en 1254, su hijo Alfonso X el Sabio emitía en Toledo una real cédula por la que se estructuraba de modo definitivo el Estudio, ordenando sus cátedras, sueldos y funciones y fundando la biblioteca universitaria y civil más antigua del continente. Un maestro de leyes, otro de decretos, dos de decretales, dos de lógica, dos de gramática, dos de física o medicina, uno de órgano, un apotecario, un estacionario o bibliotecario y dos conservadores del Estudio, dejando por cuenta de la escuela catedralicia los maestros de ciencias eclesiásticas. Finalmente, el Papa Alejandro IV concedía a esta organización docente en 1255 la condición de Estudio General, al igual que los de París, Bolonia y Oxford, con derecho para sus graduados a enseñar en todo el orbe cristiano. Y así, nada menos que después de ocho siglos de quehacer y de múltiples avatares de carácter político e institucional, la Universidad de Salamanca comparece en el presente provista del legítimo propósito de hacer gala de su activo incomparable.

En la conmemoración de su VIII Centenario, la Universidad de Salamanca se convierte desde luego a la vez en sujeto y objeto principales de las celebraciones venideras. Aunque el acontecimiento deberá orientarse a buen seguro, al propio tiempo, hacia el homenaje al conjunto de las Universidades españolas, que han acompañado a nuestro Estudio en su andadura histórica, es verdad que cada una con la cronología que le es propia. Y, por ende, hacia la exaltación de la cultura, científica y humanística, que justifica y envuelve el quehacer universitario. Por lo demás, la comunidad iberoamericana está llamada a ser destinataria singular de la atención del proyecto, como corresponde sin duda a la fortaleza del vínculo indeleble que nos une con ella de modo recíproco. Y lo será también naturalmente, de modo reforzado, la Europa del conocimiento, y su espacio de educación superior a que pertenecemos, para cuya andadura conjunta habremos de reservar por descontado iniciativas de máximo relieve.

La conmemoración del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca es por su trascendencia material y proyección doméstica e internacional superlativa, en verdad y antes que otra cosa, un proyecto de Estado, impulsado por el Gobierno de la Nación y en el que naturalmente se integran las diferentes Administraciones Públicas con competencias en la materia en representación de la sociedad española en pleno, beneficiaria a la postre de los resultados del empeño. Lo pone de manifiesto, así pues, la creación por Real Decreto a finales de 2008 de la Comisión Interinstitucional para la conmemoración del VIII centenario de la creación de la Universidad de Salamanca, como órgano colegiado adscrito a la Presidencia del Gobierno, que “impulsará, canalizará y coordinará las actividades que lleven a cabo, en relación con tal objetivo, las administraciones públicas y las entidades públicas o privadas, así como los particulares que participen en la celebración”. Y es, por lo tanto, dentro del ámbito de tan ambicioso e ilusionante compromiso colectivo, donde la Universidad de Salamanca, de la mano de su Rector Magnífico y de su Oficina del VIII Centenario, despliega las iniciativas que le son propias para contribuir a tan extraordinario propósito.

El acontecimiento conmemorativo no debe quedar relegado, por último, a la placentera aunque limitada satisfacción de la celebración de un cumpleaños colectivo en 2018. Antes bien, tendremos que acertar con un diseño continuado de intervención institucional que se extienda desde el tiempo presente, a partir cierto es de las iniciativas ya aprobadas, y trascienda con firmeza la fecha del aniversario para proyectarse de modo prolongado en el futuro. Tan esmerado y noble cometido colectivo es a fin de cuentas propiedad de todos, del mismo modo que todos tendrían que deberse a él, poderes públicos y ciudadanos, gestores de la acción educativa y destinatarios de la misma, emprendedores y agentes culturales, universitarios y quienes no lo sean, organizaciones políticas y sociales. La Universidad de Salamanca, nuestra centenaria “Universidad del Español” lo merece y lo sabrá agradecer con largueza. Por ello, a todos convocamos a la hora de trabajar por la mejor de las causas.

 

Daniel Ruiperez,
Director
Oficina del VIII Centenario
Salamanca 2018